Rising Steam
Cuando la chimenea se apagó lentamente, aquel hogar se ahumo, los visillos se tiznaron y aquellas figuras reflejadas en aquel oxidado espejo se desvanecieron de manera trágica.
Dónde un día hubo un variopinto de colores hoy todo es ocre, aquel amante se sentó a ver reventar las olas, creyendo que aún ella podría leer su mente.
Aquella noche las olas de colores oscuros se acercaban hacia esa bahía de manera quieta, era la tranquilidad después del huracán.
Ya no le quedaba sangre, ni tampoco fe para creer que aquel navío lo esperaba en aquel puerto...
Deambula por paisajes surrealistas, vive en las profundidades de su mente, sabe que la gente lo observa y que Stella aparecerá en algún momento.
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