Goodbye Megalomaniac!
Las actitudes megalomaniacas se han esfumado con el viento del sur, tal vez aquel salvavidas que quedaba en el acorazado se fue con la corriente del oeste.
Nos hemos desnudado en función de crear un lenguaje nuevo, una nueva forma de sentir.
El corazón va variando de norte y cada vez está más instrospectivo, el tesoro se mantiene en el fondo del templo submarino.
Tal vez el que alguna vez se creyó dios, hoy ha sangrado, ya no es objeto de creación de dogmas de el mismo.
Dejemos la vasija y el sello en el fondo del mar... Tal vez algún día alguien lo encuentre.
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