Giudecca
Una voz en el desierto plomo se difuminó como mil requiems sonando desde las sombras.
Aquella llanura estéril floreció gracias a la ayuda de los 12 soles.
Orfeo contempló hasta el último minuto el rostro iluminado de Eurídice, son cosas que dan el sentido en la vida en aquella prisión.
Ya no quedan más santos deambulando por tan agrestes parajes.
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